Otitis y Cera en los Oídos: Cuándo Debe Preocuparse
La cera de los oídos cumple una función
El cerumen, popularmente conocido como cera, no es suciedad: es una secreción natural que protege el canal auditivo de la entrada de polvo, bacterias y cuerpos extraños, y que normalmente se elimina sola con el movimiento de la mandíbula al hablar o masticar. En la mayoría de las personas, el oído se limpia solo sin necesidad de ninguna intervención.
Cuándo la cera se convierte en un problema
En algunas personas, la cera se acumula en exceso y forma un tapón que puede provocar sensación de taponamiento, disminución de la audición en el oído afectado, picor, e incluso acúfenos o ligero mareo. Es una causa sorprendentemente frecuente de lo que parece una pérdida auditiva repentina, y suele resolverse por completo en cuanto se retira el tapón.
Por qué no se recomiendan los bastoncillos de algodón
Aunque es una práctica muy extendida, introducir bastoncillos de algodón en el canal auditivo no se recomienda: en la mayoría de los casos, en lugar de extraer la cera, la empuja más hacia el interior, compactándola contra el tímpano, además de existir riesgo de lesionar el propio canal auditivo o el tímpano. Si nota molestias por acumulación de cera, lo más seguro es acudir a un centro de salud o a un centro auditivo para que la retiren de forma profesional.
Cuándo puede tratarse de una otitis
La otitis, o inflamación del oído, puede afectar al canal auditivo externo (otitis externa, frecuente tras la exposición a agua, como después de nadar) o al oído medio (otitis media, más común en la infancia, a menudo tras un catarro). Los síntomas típicos incluyen dolor de oído, sensación de presión, a veces fiebre, y en ocasiones supuración.
Cuándo acudir al médico
Conviene consultar con un profesional sanitario si el dolor de oído es intenso o persiste más de uno o dos días, si aparece fiebre, si hay secreción o sangrado por el oído, si la pérdida de audición es súbita y no mejora, o si los síntomas afectan a un bebé o a un niño pequeño. Un profesional puede determinar con seguridad si se trata de un simple tapón de cera, de una otitis que requiere tratamiento, o de otra causa que precise una evaluación más completa.
Si los episodios de acumulación de cera son frecuentes, muchos centros auditivos y centros de salud ofrecen un servicio de limpieza e irrigación del oído de forma periódica y segura, lo que evita tener que esperar a que el tapón provoque molestias importantes. Es una revisión sencilla que conviene incorporar a los chequeos de salud habituales, especialmente a partir de cierta edad.