7 Señales de Que Puede Estar Perdiendo Audición
Por qué cuesta reconocerla en uno mismo
La pérdida de audición rara vez llega de golpe. El cerebro se va adaptando poco a poco a oír cada vez menos, compensando con la lectura de labios o con el contexto de la conversación. Por eso, en muchos casos, son la pareja, los hijos o los compañeros de trabajo quienes notan el cambio antes que la propia persona.
Las señales más habituales
Pedir con frecuencia que le repitan lo que acaban de decir, sobre todo en restaurantes, reuniones familiares o cualquier entorno con ruido de fondo, es una de las señales más comunes. También lo es subir el volumen de la televisión o la radio a un nivel que otras personas de la casa consideran excesivo.
La dificultad para seguir conversaciones por teléfono, la sensación de que la gente habla entre dientes, o la confusión entre palabras que suenan parecido (como sesenta y setenta) son igualmente frecuentes. Muchas personas también empiezan a tener problemas para saber de qué dirección viene un sonido, algo especialmente relevante en la calle o al conducir.
Señales indirectas que pasan desapercibidas
El cansancio al final del día tras haber mantenido varias conversaciones, el esfuerzo constante por concentrarse para entender lo que se dice, o el hecho de evitar cada vez más las reuniones sociales por el desgaste que suponen, son también indicadores. Activar los subtítulos al ver la televisión, incluso en el propio idioma, es otra señal que suele minimizarse.
Los acúfenos o zumbidos ocasionales en los oídos, aunque no siempre están relacionados con una pérdida auditiva, también deben tenerse en cuenta como motivo de consulta.
El papel de la familia
Como la propia persona afectada suele ser la última en darse cuenta, el comentario de un hijo, una pareja o un amigo cercano suele ser el primer paso real hacia una evaluación. No siempre es fácil sacar el tema sin que suene a reproche, pero plantearlo desde la preocupación y no desde la crítica facilita que la persona acepte hacerse una prueba sin sentirse juzgada. Retrasar la conversación no cambia el diagnóstico, solo retrasa el tratamiento.
Cuándo conviene hacerse una evaluación auditiva
Si reconoce dos o más de estas señales en usted mismo o en alguien cercano, o si tiene más de 60 años y no se ha hecho una prueba de audición en el último año, merece la pena acudir a un centro auditivo. Según la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia (EDAD 2020) del Instituto Nacional de Estadística, aproximadamente una de cada tres personas de entre 65 y 79 años en España presenta ya algún grado de discapacidad auditiva, así que no es un problema infrecuente ni algo de lo que avergonzarse.
La mayoría de los centros que aparecen en este directorio ofrecen una evaluación auditiva inicial gratuita y sin compromiso, lo que permite detectar el problema a tiempo y valorar con calma las opciones disponibles, desde el simple seguimiento hasta la adaptación de un audífono.